sábado, 16 de septiembre de 2017

NEOPLATONISMO, GNOSIS, TAOISMO Y OTRAS DOCTRINAS FILOSÓFICAS, COMO POSIBLES CAMINOS HACIA LA PERSONA



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¿Será el puro conocimiento, asentado en un cuerpo sintético, la solución a todos los males de la humanidad? ¡Seres incorpóreos, seres metafísicos, seres perfectos!

 

Preámbulo


Es importante destacar que este pequeño post no pretende ser un compendio de nada. Sino, más bien, un alegato hacia una definitiva síntesis de las principales corrientes filosóficas en el pretendido ámbito de la universalidad. Como hecho fundamental, toda naciente religión, con un marcado perfil universalista, se caracteriza por proyectar una evidente filosofía de la vida, unas reglas morales estrictas e inspiradoras de un naciente ordenamiento jurídico y, por ende, social. Surge la PERSONA política como una institucionalización de la otrora secta religiosa. Esa religión oficializada es garante y guía de la nueva constituida civilización.

Tiempo presente


En la actual modernidad, vivir bajo el manto permanente de la noche es lo "normal". Todo es vacío. El vacío y su sustentadora, la nada, son los grandes triunfadores en este fatuo mundo del espectáculo permanente. Por lo que no habría que seguir alimentando a la (glamurosa) nada. Y, de igual manera, deberíamos de dejar de vestir a la cáscara. A partir de aquí tenemos que tener vigente, y no olvidar, que este mundo es solo uno y que justo al otro lado de la nada se encuentra el Ser: la verdadera, y única, realidad de las cosas.

Por todo ello, el "hombre masa", de Ortega y Gasset, no es la más recomendable de las rutas comunales. Más bien: su triste, e impertérrito, camino es, marcadamente, ominoso.

Vegetamos en cárceles; en panópticos perfectos...

Hacia donde nos dirigimos


En este momento, en un mundo sin espiritualidad, sin estado; compuesto por sujetos atomizados y sin ningún tipo de identidad (ni siquiera la sexual) vendría el último paso de la modernidad: la substitución del individuo, objeto de culto por parte de los liberales clásicos, por el postindividuo.
El objetivo final, evidente, es crear una sociedad de productores/consumidores compuesta por mujeres y hombres solitarios que busquen llenar el vacío de su vida con un consumo excesivo de productos inútiles. De "robots" cuasi perfectos; desprovistos de alma y de la fuerza de un espíritu redentor. Almas reducidas; casi desaparecidas y sin espíritu. Hálitos dilapidados y sin un átomo de Luz. Auras en franca desintegración. Formas extinguidas circundadas en un disimulado velo de negritud. Aturdimiento del alma; espasmos de solitud.

Buscando alternativas


Es capital substituir el no-ser global. Es decir: la nada; el aislamiento. Para, así, recuperar al ser local, universal e integral.
 

¿A día de hoy, es válido un vigorizado Neoplatonismo?


El Neoplatonismo, cuyas doctrinas eran una reinterpretación actualizada de la filosofía platónica bajo la influencia del pensamiento oriental, fue capaz de dotar de fundamento teórico al naciente cristianismo. Por mor de su principal figura, Plotino, fue una filosofía mística destinada a la noble, y doble, tarea de la máxima obtención de conocimiento y, a su vez, de perfección. Es decir: la obtención del Bien y la unidad como grado máximo de perfección.

Taoísmo, nada sabe y todo lo conoce


"Todas las cosas rechazan lo que es distinto y siguen lo que es igual"

Dong Zhongshu

Sus principales enseñanzas nos dicen que todas las infinitas manifestaciones del universo son el Tao. Por lo que el Tao es el orden cósmico o la armonía del universo. Es decir: es la relación que tiene la PERSONA (microcosmos) con el UNIVERSO (macrocosmos) y es el único camino posible hacia la eternidad.


¿Por un renovado Humanismo (Humanistas)?


Se puede llegar a considerar que es una escuela, o condición vitalista, fundamentada en un pensamiento integrador de los valores de la PERSONA. También, se la puede llegar a reconocer como una vía de afirmaciones agrupadas en el fundamento de que los requisitos de la comprensión y del juicio humano pueden cumplirse sin haber de aceptar la preexistencia de un dios y la anunciación de esa subsiguiente religión.

En síntesis: se podría traducir por un humanismo secular o filosofía de la vida. En definitiva: una renovada visión del universo; abrazando el juicio (o conciencia humana), una metafísica natural, una ética moral y una equitativa justicia universal.


Filosofía Perenne, verdad o norma eterna e inmutable


En todo el Universo solo existe una forma o representación del mismo. Se podrá decir que existe un Universo o un conjunto de miles de millones de Universos (o Multiverso). Pero, siempre, acabaremos hablando de la Unidad. De un todo único e imperturbable. Lo tangible no es permanente; lo intangible es permanente y, por lo tanto, es Eterno.


Gnosis, conocimiento; corazón y mente en una misma dirección


La Gnosis, como forma de acceso al conocimiento más profundo, como búsqueda de la salvación... ¿cómo búsqueda de la ansiada plenitud?
El Gnosticismo fue un cúmulo de movimientos filosófico-religiosos fusionados, que alcanzaron a adoptar las formas de un cristianismo primigenio. Pergeñando un Dualismo, del Bien contra el Mal. Una iluminación liberadora contra la prisión de la oscuridad; del mal. A fin de cuentas, son desdoblamientos de una única Realidad.
Nos aferramos a los recuerdos y a las ensoñaciones pero, nuestros actos son los que nos determinan. Nuestra humanidad es nuestra Virtud. Saber uno quien es, esto es lo importante. Fruto de todo ello, nuestro espíritu encarnado en alma humana es lo que realmente nos define; lo de menos es la carcasa.

 

Vida y tiempo


Todo conocimiento verdadero no se adquiere; no se aprende: se instituye desde lo más profundo, desde el interior más recóndito del ser. Esta reflexión última nos lleva al porque de la existencia y su consecuencia: la vida. ¿Qué se entiende por vida? La Vida es Tiempo. El verdadero conocimiento es innato. Está oculto en todos nosotros. Pero, también, puede ser el Daemon socrático. Por lo que en ningún momento estaremos hablando de ángeles ni de musas, por venir del exterior.

Somos Dasein (Martin Heidegger). Somos el ser dentro y fuera de la PERSONA. Es decir: La PERSONA y su transcendencia y,  al unísono, la PERSONA en su inmanencia. La PERSONA y su entorno. La PERSONA como ser transcendente e inmanente.

El ser fuera del tiempo. En un ser más allá del tiempo, la vida ya no es factible. Solo el recuerdo es posible. La eternidad llega cuando la vida se ha ido. Por lo tanto: la vida y la eternidad son incompatibles. Si hay vida, corre el tiempo; si se presenta la eternidad se ha parado el tiempo.

La posible no existencia de algo jamás podrá ser confirmada. A lo sumo: anunciada y ¡con muchas dudas! La Unidad de todo lo existente, como sujetos únicos e indivisibles pero, todos ellos, adheridos a la Unidad. Solo hay un uno. Todo lo demás es fruto de la unidad. El Dasein, como existencia única e inmutable, es la antítesis de alienaciones de todo tipo: económica, metafísica, nacional y/o religiosa. El Dasein, como sujeto. El objeto es "propiedad de"; en cambio, el sujeto, es "dueño de" (sí mismo). Como fin último (con una clara tendencia autoreflexiva, de eternidad y naturalidad) se debería converger hacia un "sujeto radical". Por todo ello:

No existe una única escuela; no existe un único credo
Existe un único pensamiento abierto a todas las escuelas y a todos los credos


Epílogo

Es esencial que la PERSONA (sujeto) sea el actor principal de su propia existencia. Es prioritario dejar de ser objetos, para pasar a ser, única y exclusivamente, sujetos (transcendentes y autoreflexivos).
 
Por todo ello, nos tenemos que basar en valores a tal punto como la Espiritualidad tradicional, la justicia social y la soberanía de la comunidad.

Todo este desenlace nos invita a la siguiente esperanzadora conclusión: Por un punto medio o punto cero. Dentro del exclusivo entorno de la humanidad no hay posicionamientos; no hay máximos ni mínimos; no existen las verdades absolutas (no para el hombre, pero, sí, para el universo) ni las arbitrarias mentiras. No podemos ser "todos musulmanes o todos cristianos", pero sí hacedores de un espíritu universal y eterno. La Verdad habita en la PERSONA; en su ser; en la eternidad de ella misma y, sobre todo, en su esencia. La esencia es la Verdad, porque mora más allá del espacio y del tiempo; y más allá de su misma existencia. La Naturaleza es la principal manifestación de la Vida y los humanos, por mucho que nos pese, somos una ínfima fracción de espacio y tiempo. Es decir: de Vida.

Muchas veces, los propios conocimientos adquiridos, son el impedimento de la cosa que pretendemos conocer. Por lo que es necesario deconstruir para, desde cero, llegar nuevamente a construir. Deconstruyéndonos nos estamos conociendo. Por este motivo, un deseo irrefrenable de conocer nos conduce a la nada; a un sentimiento de gélido vacío. Y, justo, detrás de ella (y de éste), nos encontramos todos nosotros: conociéndonos. En definitiva: en vez de preguntar, a alguien, "¿quién es usted y porque me conoce?" deberíamos preguntarnos: "¿quién soy yo y porque no me conozco?"

"Si cierras la mano siempre estará vacía, pero, si la abres lo conseguirás todo"

"Tigre y Dragón" (2000)

Santiago Peña


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martes, 1 de agosto de 2017

NO SOMOS LAGARTOS NI COCODRILOS


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La supuesta artificialidad de lo creado


Cualquier creación que esté en concordancia con el entorno, evidentemente, no podrá ser considerada una artificialidad, sino, más bien, todo lo contrario: una creación real, y en consecuencia, natural, legítima y bella.

Efectivamente: toda creación será bella cuando sea armónica y, además, se beneficie, a su alrededor, todo un sublime universo de naturalezas comunes.

Un elemento supuestamente bello pero incomunicado será un elemento incomunicado. Indudablemente, la conjeturada belleza debería ser compartida para el deleite del resto de los comunes. Así, todo posible elemento bello pero aislado será un objeto no reconocido y como tal quedará. ¿Será artificial o no? ¡Jamás se sabrá!

Por ese principal motivo, la verdadera (y reconocida) creación, bajo ningún concepto, se podrá catalogar como un artificio.


Por tanto, ¿la sociedad actual está poblada de reptiles o de PERSONAS?


La modernidad nos ha despojado de livianas, y angelicales, alas que, bienintencionadamente, dispuso la primitiva humanidad. Y, a su vez, nos ha cargado con pesadas, y detestables, escamas que nos obligan a reptar, tanto en el papel de víctimas como en el de verdugos. Debemos abandonar la horizontalidad que nos alinea, y esclaviza, y elevarnos en la verticalidad que nos libera e individualiza. Es preciso recuperar las doradas alas que fueron forjadas en yunque de plata a la luz de la luna. Es necesario renunciar a la simple unidimensionalidad y transcender, como mínimo, en la tridimensionalidad...

Ensalzar el espíritu es crecimiento y es elevación del ser; de la PERSONA. No obstante, no debemos de olvidar que vivimos en la materia y que somos materia, somos tierra y somos el horizonte desde el amanecer hasta el atardecer. Somos el agua que empapa la tierra creadora y somos el aire que alimenta el fuego purificador. Somos todo ello, somos materia engendrada, somos potencia creadora, somos fuerza resultante, somos espíritu y somos la unidad encarnada en alma infinita.


Nos elevamos cuando estamos en íntegra sintonía con el entorno


Nuestro microuniverso se funde, se disuelve y desaparece. En ese preciso soplo, el Cosmos está en nosotros. Hemos logrado la armonía universal y por ende la transcendencia. Nuestro yo pierde su significado porque hemos alcanzado el infinito; disolviéndonos en la totalidad de la nada. ¡Somos, a la vez, la nada y el todo!

Fruto de todo ello, vivimos en una “no existencia” que nos confiere el poder del infinito eterno: desde la nada al todo en una fracción de tiempo imperceptible...


Sensaciones de vida, sensaciones de amor,
Sol del alma, sol de la luz,
Ilumina con fulgor, y sin quebranto, nuestro despertar,
Flamígero, y destellante, como el amor.

Muero pero vivo; vivo y muero,
Dolor de vida; dolor de amor,
Nos sentimos vivos porque nos duele…
…¡Nos duele, intensamente, el corazón!


No somos lagartos ni cocodrilos.
Somos música, somos hijos del sol y somos su luz.


Santiago Peña


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